En el antiguo Egipto ya utilizaban la aromaterapia como remedio para la sanación.
El masaje Lluvia de faraones, es una técnica Egipcia ancestral con un alto poder terapéutico al seguir manteniendo el mismo método inicial de manipulación de sus aceites puros considerados como sagrados y conservándose hoy en día con la misma técnica de aplicación la cual está reflejada en múltiples templos Egipcios como son: KomOmbo, Edfú, Karnak y Luxor.
Ramsés usó esta técnica como terapia continuada para ayudarse con la artrosis que padecía.